GRUPO TOLMO


GRUPO TOLMO EN LA SALA BIOSCA



















TOLMO 10 AÑOS















TOLMO Y LA DÉCADA DE 1970



La década de los setenta supone un hito en general para Tolmo. Este tiempo se podría dividir en dos: Los primeros años de la década, cuyo principal hito es la cantidad de trasiego de artistas, que aportarán a los miembros de Tolmo experiencias, ideas, y, sobre todo, un bagaje cultural muy amplio. Tolmo comienza como un grupo de artistas que quieren trabajar para dar a conocer el “arte moderno” en Toledo. Pero lo que ni ellos se pensarían es que, la misma situación  que en su época impedía la propagación de la cultura en la ciudad de Toledo, a ellos le iba a favorecer, ya que ese ambiente de la España de los setenta facilitó el contacto con otros artistas ya consagrados internacionalmente. En estos momentos la organización y exposición de obras de arte, de artistas de renombre nacional se hizo de manera amigable. Los artistas de Tolmo tenían la facilidad de hacerse amigos de artistas españoles  como Canogar, Lucio Muñoz, Juana Mordó, Venancio Blanco, Alberto Sánchez...etc., una lista muy larga de artistas, que expusieron su obra en la Galería y que –gracias a Tolmo– trajeron a Toledo el arte de vanguardia que se estaba realizando en la España –un tanto ya aperturista– de la dictadura de Franco. El contacto con los artistas era directo, sin intermediarios, sin comisarios ni manager, “los Tolmo” y los artistas hablaban y negociaban y la amistad surgía de manera fácil, que eso solo se pudo llevar a cabo dentro de esa  España en la que les tocó vivir, y que a ellos –en otros momentos– les supuso una desventaja por un lado, pero en este caso  les favoreció; en cuanto a la segunda mitad  de la década de los setenta supuso la internacionalización de Tolmo, ya que en este término aunarán sus fuerzas para salir de su ámbito local y comenzarán una serie de exposiciones en el extranjero.
En los primeros años de la década de los setenta, un momento decisivo para Tolmo fue la celebración del Certamen Nacional de Pintura  que se realizó en Santa Cruz de la Zarza (Toledo), donde conocieron a los artistas  Lucio Muñoz[1], Amalia Avia, y al crítico de arte José María Moreno Galván. Esto les permitió el acceso y los primeros contactos con el artista toledano Rafael Canogar, que acababa de obtener el Gran Premio de la Bienal de Sao Paulo, en Brasil. La juventud de los miembros del grupo, y el contacto con artistas de otros lugares impulsan el ánimo  a trabajar por aquello que parece ir contracorriente. En diciembre de 1971, la galería se inauguró con la exposición del toledano Rafael Canogar[2]. Son dos hechos importantes en las vidas de sus fundadores: por una parte emprenden una actividad-empresa, que supone un paso adelante y arriesgado; por otra parte, el apoyo de Canogar supuso la confirmación de que el camino elegido era certero. Sin embargo, visto que el contacto con otras personas le hace bien. Tolmo inicia una “pasarela” de artistas por su Galería. Muchos de los mejores artistas de la época colgaron sus obras en la Galería Tolmo. La retina del artista es como el objetivo de la cámara, la retina ve y el cerebro almacena, no se sabe en qué momento se revelará lo observado. Así en este primer momento, Tolmo –compuesto por Raimundo de Pablos, Rojas, Luis Pablo y Beato– tienen entre sus manos obras de autores figurativos como Venancio Blanco, Perelló, Amalia Avia, así como el profesor de la Escuela de Artes y Oficios de Toledo, don Cecilio Mariano Guerrero Malagón. Estos crean con un arte muy personal, lejos de lo convencional y, de ninguna manera, anclados en la escuela decimóninoca española. Son de las primeras vanguardias españolas, que han aportado un peso importante al arte español, que ven en el naturalismo la proyección universal de la creación estética. Hay que reconocer que los años cincuenta, sesenta y setenta son confusos para el arte, pero entre la confusión se destacan los seguidores de la novísima estética del naturalismo[3]. Tendrán la oportunidad de ver obras de Lucio Muñoz y de Rafael Canogar, ambos representantes del grupo El Paso, representantes del informalismo y de las segundas vanguardias españolas. Los miembros de Tolmo no se sienten influenciados directamente por ninguno de ellos, pero no cabe duda, que  reafirmará  a los distintos miembros en su posición estética ante el arte.
Así, “los Tolmo” que optan por el naturalismo, figurativismo o realismo, encontraran un apoyo en aquellos; y los que buscan sus manifestaciones plásticas más encaminadas al informalismo, expresionismo u otros “ismos”, verán su espejo en los otros. No se trata de copiar a otros, sino de compartir aquello que está dentro de su mentalidad de esta década. El flujo de ideas no es unidireccional de los artistas que vienen a la Galería Tolmo, sino que  también Tolmo y su diversidad aportan ideas, frescura, ilusión, entrega. En cualquier caso, muchas veces el influjo no procede tanto de las obras, o de su forma de proceder, sino del trato con ellos, de sus planteamientos filosóficos, estéticos y artísticos. Las conversaciones desde la amistad, los comentarios –a veces sin reflexión, pero que dejan ver su interior– afianzan o incluso rectifican aquello que un artista joven está viviendo en sus propios planteamientos.
En la temporada 1975-76 –ya en la segunda mitad de la década de los setenta– Tolmo comienza su proyección fuera de  Toledo. Primero viaja al extranjero, a la galería Sanko de Tokio, después al Centro Cultural de Nara, más tarde  a la Junior Champer de Takaoka. Sin despreocuparse por ello de su carrera nacional. Así,  en la primavera de 1976, realizan una exposición en el Palacio de Cristal de la Casa de Campo de Madrid. En estos momento Tolmo asiste a la Feria Internacional de Basilea (Suiza) ART -7/76, y a la de ARTE-EXPO 76 de Barcelona. También organiza la exposición itinerante de un artista suizo Gubler que recorrerá Toledo, La Coruña, Madrid, Zaragoza, Alicante y Calahorra.  Toda esta proyección nacional e internacional va a aportar al grupo una serie de contactos  e influencias que dejarán huella en su espíritu artístico. En 1977, en colaboración con la Fundación Nika Kai de Japón, organiza una importante muestra de arte contemporáneo español en el Museo de Arte moderno de Tokio que se hace itinerante por Nagoya, Kyoto y Osaka.

Una aventura importante para Tolmo es su apertura a otros ámbitos culturales. Así, se realizan recitales de poesía que tienen lugar en la galería. También se instauran los Premios Adonais y ciclos de cine-coloquios, o recitales de música, como la del guitarrista clásico Demetrio Ballesteros, o los conciertos de la pareja de violinistas Javier Comesaña y Paulina Klotieskalla.




[1] Lucio Muñoz artista informalista estaba casado con Amalia Avia, pintora del panorama artístico español de la escuela madrileña. Nacida en Santa Cruz de la Zarza (Toledo)
[2] Rafael Canogar, expone cedido por la Galería Juana Mordó, ya que Rafael Canogar tenía la exclusiva expositiva en esta Galería.
[3]WORRINGER, W: Abstracción y Naturaleza. 1953. Worringer  define el naturalismo:“...cuando digo “naturalismo” aludo precisamente a todo lo contrario de la pura imitación de la naturaleza, sino el naturalismo como el acercamiento a lo orgánico y vitalmente verdadero, y no porque se hay querido representar un objeto natural apegándose fielmente a su corporeidad, no porque se haya querido dar la ilusión de lo viviente, sino por haberse despertado la sensibilidad para la belleza de la forma orgánica y vitalmente verdadera,   y por el deseo de satisfacer esta sensibilidad rectora de la voluntad artística absoluta. En el naturalismo se aspira a la dicha artística absoluta. En el naturalismo se aspira a la dicha que da lo orgánico-viviente, no a la de lo vitalmente verdadero...”.
MUSEO DE ARTE CONTEMPORÁNEO DE TOLEDO

Otro hito importante –tanto para los artistas de Tolmo, como para la contemporaneidad del arte en la capital toledana– será la creación del Museo de Arte Contemporáneo, en 1975, con un grupo de obras depositadas por la Dirección General del Patrimonio Artístico y Cultural, dependiente del MEAC (actualmente MNCARS), donadas en su mayor parte por los artistas representados en sus salas o familias y/o fundaciones (caso de Alberto Sánchez) para la creación del museo y con la decisión de concentrar las posibilidades existentes en el arte figurativo “avanzado”, que según el Ministerio es “un arte que puede tener una más inmediata incidencia didáctica sobre el gran público, que tanto importa en la función educadora y social de todo museo” (Citado en el folleto de la inauguración del museo y en el único “catálogo del Museo de Arte Contemporáneo de Toledo”, Ministerio de Educación. y Ciencia, Comisaría Nacional de Museos y Exposiciones, Madrid, 1975, el museo cuenta en su fondo con obras de los miembros de Tolmo. La creación de este museo ha supuesto para Toledo la posibilidad de tener en la ciudad una ventana abierta al arte contemporáneo, con un fondo compuesto con obras de los mejores artistas[1] del panorama artístico español. El hecho de que se inaugurara en la década de los setenta demuestra  que algo estaba cambiando en la sociedad española que permitió que el arte y la cultura de vanguardia  se establecieran en todos los rincones de España, incluida la vetusta Toledo.




[1] En el Museo de Arte Contemporáneo de Toledo hay obras de Alberto Sánchez, Antonio López, Amalia Avia, Lucio Muñoz, Beruete, Arredondo, Benjamín Palencia...etc.





El Museo de Arte Contemporáneo de Toledo se ubicó en el barrio de la judería, en la calle de las bulas número 15. Abrió sus puertas al público en el año 1975, en cuyos fondos encontramos pinturas, dibujos, grabados, litografías y esculturas de artistas del siglo XIX y XX. Nombres como Aureliano de Beruete, Ricardo Arredondo, Juan Barjola, Antonio López, Benjamín Palencia o Alberto Sánchez (once dibujos y nueve esculturas del escultor cedidas por su familia) forman parte de sus fondos.
El edificio fue adquirido por el Ayuntamiento de Toledo en el año 1962 –su primera finalidad consistía en usarlo como archivo municipal-, en 1973 se cedió a la antigua Dirección General de Bellas Artes, con el fin de crear un museo que fuera filial del Museo de Santa Cruz.
A lo largo de su historia el museo ha soportado diferentes restauraciones, aún recuerdo las primeras obras que se acometieron para convertirlo en museo, yo era una niña con tan solo 9 años que en el camino hacia el colegio se encontraba con los albañiles restaurando una casa toledana, diariamente observaba los materiales que siempre eran de gran calidad y el esfuerzo por hacer que esa casa fuera habitable. En mi pensamiento solo había una cosa, en esta obra se estaba gastando mucho dinero y seguro que sería para un fin importante. al finalizar la obra comprendí que el esfuerzo y el dinero que se había gastado era para un museo y un museo que albergara obras de arte, no me extrañó, ya que conocía la labor del Grupo Tolmo, para mí el arte contemporáneo formaba parte del paisaje de mis ojos y estaba cómoda observando ese paisaje. Sin embargo casi cuarenta años más tarde el museo permanece cerrado. Hoy me pregunto ¿cómo se ha podido retroceder tanto?, cuando Toledo había conseguido algo muy importante para la ciudad y sus ciudadanos.
En el año 2000 se graba este vídeo en el que aparecen Paco Rojas y Jule, ambos miembros del Grupo Tolmo: https://www.youtube.com/watch?v=eH8Sg3QorKY





LOS HITOS HISTÓRICOS DE TOLMO; REFERENCIAS, VANGUARDIAS, INFLUENCIAS, IMÁGENES, VOCACIÓN DE VANGUARDIAS.



Alberto Sánchez, "Pájaro bebiendo agua"

Donaire "Figura sentada"

Mota "Torso"
Pablo Serrano "Cabeza de Aranguren"
 Gómez Vidales "Figura Sentada




Dice Eduardo Sánchez-Beato en el catálogo de la exposición de Tolmo en el Palacio de Cristal: “La expresión artística es un lenguaje, lenguaje vivencial y convivencial, condicionado por el ambiente social, cultural, económico y político en que nace la obra, y por la ideología fantástica – subjetiva del autor[1].
Establecer qué es aquello que influye en una persona, y de manera especial en un artista, es un tanto difícil. La familia en la que nacemos, el colegio al que asistimos, la época que nos ha tocado vivir, los amigos que frecuentamos. Cada día, cada momento, cada persona elicita una respuesta, una conducta, un pensamiento, un giro en nuestras vidas. Bien es cierto, que el influjo es subjetivo de la propia persona, así nuestro entorno nos influyen  tanto en cuanto nosotros seleccionamos la información que dejamos que nos influya, y siempre en un camino establecido por uno mismo.
            Tolmo –como ya hemos mencionado– comienza su andadura en 1971, pero hay que señalar un primer hito común a casi todos los miembros del grupo[2] –y casi común a todas las personas relacionadas con el arte en Toledo– nos referimos al contacto con la Escuela de Artes y Oficios de Toledo. Este fue el primer hito de los componentes del grupo. En un primer momento la Escuela de Artes y Oficios de Toledo fue formadora de artistas, y de la que surgieron otros que a su vez formaron a los más jóvenes. En la  Escuela de Artes se enseñaba el hacer academicista, las técnicas clásicas, los estudios primarios y básicos, se preparaban para el examen de acceso a estudios superiores universitarios. Pero, a su vez es un punto de encuentro entre personas que intercambian ideas, conocimientos, inquietudes, proyecciones de futuro. En este ambiente se conocen los miembros de Tolmo. En este ambiente comienza la amistad y el afán por trabajar, compartir y vivir por el arte contemporáneo dentro de la ciudad de Toledo. Este primer punto de encuentro de todos los miembros del grupo supone un posicionamiento, favorable hacía la carrera artística que, quizás en un primer momento, no estuviera definido de manera total. Así, el contacto entre todos ellos, y el afianzamiento de su propia personalidad y la certeza –cada vez mayor– de trabajar por el arte. La Escuela de Artes es el lugar en donde el artista que comienza se compara con otros y mide sus éxitos. Esto le impulsa a afianzarse en el camino del arte, frente a otras posibilidades. En el ambiente de la Escuela de Artes comienzan a tener conocimiento de concursos y certámenes que van seleccionando a los mejores artistas. La Escuela de Artes es el filtro que ha ido cribando a jóvenes con inquietudes y escogiendo a aquellos que despuntaban.
La década de los setenta supone un hito en general para Tolmo. Este tiempo se podría dividir en dos: Los primeros años de la década, cuyo principal hito es la cantidad de trasiego de artistas, que aportarán a los miembros de Tolmo experiencias, ideas, y, sobre todo, un bagaje cultural muy amplio. Tolmo comienza como un grupo de artistas que quieren trabajar para dar a conocer el “arte moderno” en Toledo. Pero lo que ni ellos se pensarían es que, la misma situación que en su época impedía la propagación de la cultura en la ciudad de Toledo, a ellos le iba a favorecer, ya que ese ambiente de la España de los setenta facilitó el contacto con otros artistas ya consagrados internacionalmente. En estos momentos la organización y exposición de obras de arte, de artistas de renombre nacional se hizo de manera amigable. Los artistas de Tolmo tenían la facilidad de hacerse amigos de artistas españoles como Canogar, Lucio Muñoz, Juana Mordó, Venancio Blanco, Alberto Sánchez...etc., una lista muy larga de artistas, que expusieron su obra en la galería y que –gracias a Tolmo– trajeron a Toledo el arte de vanguardia que se estaba realizando en la España –un tanto ya aperturista– de la dictadura de Franco. El contacto con los artistas era directo, sin intermediarios, sin comisarios ni manager, “los Tolmo” y los artistas hablaban y negociaban y la amistad surgía de manera fácil, que eso solo se pudo llevar a cabo dentro de esa  España en la que les tocó vivir, y que a ellos –en otros momentos– les supuso una desventaja por un lado, pero en este caso  les favoreció; en cuanto a la segunda mitad  de la década de los setenta supuso la internacionalización de Tolmo, ya que en este término aunarán sus fuerzas para salir de su ámbito local y comenzarán una serie de exposiciones en el extranjero.
En los primeros años de la década de los setenta, un momento decisivo para Tolmo fue la celebración del Certamen Nacional de Pintura  que se realizó en Santa Cruz de la Zarza (Toledo), donde conocieron a los artistas  Lucio Muñoz[3], Amalia Avia, y al crítico de arte José María Moreno Galván. Esto les permitió el acceso y los primeros contactos con el artista toledano Rafael Canogar, que acababa de obtener el Gran Premio de la Bienal de Sao Paulo, en Brasil. La juventud de los miembros del grupo, y el contacto con artistas de otros lugares impulsan el ánimo  a trabajar por aquello que parece ir contracorriente. En diciembre de 1971, la galería se inauguró con la exposición del toledano Rafael Canogar[4]. Son dos hechos importantes en las vidas de sus fundadores: por una parte emprenden una actividad-empresa, que supone un paso adelante y arriesgado; por otra parte, el apoyo de Canogar supuso la confirmación de que el camino elegido era certero. Sin embargo, visto que el contacto con otras personas le hace bien. Tolmo inicia una “pasarela” de artistas por su Galería. Muchos de los mejores artistas de la época colgaron sus obras en la Galería Tolmo. La retina del artista es como el objetivo de la cámara, la retina ve y el cerebro almacena, no se sabe en qué momento se revelará lo observado. Así en este primer momento, Tolmo –compuesto por Raimundo de Pablos, Rojas, Luis Pablo y Beato– tienen entre sus manos obras de autores figurativos como Venancio Blanco, Perelló, Amalia Avia, así como el profesor de la Escuela de Artes y Oficios de Toledo, don Cecilio Mariano Guerrero Malagón. Estos crean con un arte muy personal, lejos de lo convencional y, de ninguna manera, anclados en la escuela decimóninoca española. Son de las primeras vanguardias españolas, que han aportado un peso importante al arte español, que ven en el naturalismo la proyección universal de la creación estética. Hay que reconocer que los años cincuenta, sesenta y setenta son confusos para el arte, pero entre la confusión se destacan los seguidores de la novísima estética del naturalismo[5]. Tendrán la oportunidad de ver obras de Lucio Muñoz y de Rafael Canogar, ambos representantes del grupo El Paso, representantes del informalismo y de las segundas vanguardias españolas. Los miembros de Tolmo no se sienten influenciados directamente por ninguno de ellos, pero no cabe duda, que  reafirmará  a los distintos miembros en su posición estética ante el arte.
Así, “los Tolmo” que optan por el naturalismo, figurativismo o realismo, encontraran un apoyo en aquellos; y los que buscan sus manifestaciones plásticas más encaminadas al informalismo, expresionismo u otros “ismos”, verán su espejo en los otros. No se trata de copiar a otros, sino de compartir aquello que está dentro de su mentalidad de esta década. El flujo de ideas no es unidireccional de los artistas que vienen a la Galería Tolmo, sino que también Tolmo y su diversidad aportan ideas, frescura, ilusión, entrega. En cualquier caso, muchas veces el influjo no procede tanto de las obras, o de su forma de proceder, sino del trato con ellos, de sus planteamientos filosóficos, estéticos y artísticos. Las conversaciones desde la amistad, los comentarios –a veces sin reflexión, pero que dejan ver su interior– afianzan o incluso rectifican aquello que un artista joven está viviendo en sus propios planteamientos.
            Otro momento destacado en su vida –que pertenece a la primera mitad de la década de los setenta– ha sido su relación con la figura de Alberto Sánchez. Dicen que las personas, como los árboles nos unimos por las heridas, o más bien por aquello que tenemos en común. En el caso de Alberto y Tolmo,  tienen como factor común su Toledo natal, su arte de ruptura con el pasado, y el afán por trabajar por el arte contemporáneo. La galería Tolmo, organiza, del 19 de enero al 14 de febrero de 1974, una exposición, Homenaje a Alberto Sánchez[6], es el primer homenaje que se hace a Alberto Sánchez en la ciudad de Toledo.  Alberto es un gran artista, hijo de esta ciudad, y la exposición se realiza con la aportación más destacada posible del arte español. Se edita un libro en el que aparece una poesía de Rafael Alberti[7] y un escrito de Picasso[8], ambos dedicados a Alberto, y una biografía de Alberto Sánchez, escrita por Luís Lacasa[9]. En esta exposición participaron Abel Cuerda, Alberto, Amalia Avia, Aroldo, Bartola, Barón, Beato, Caballero, Canogar, Chillida, Chirino, Donaire, Equipo Crónica, Feito, Luis Pablo Gómez Vidales, Guerrero,  Juana Francés, Julio L. Hernández, Labra, Lucio Muñoz, Montaña, Juan Mota, Pablo Serrano, Palazuelo, Perellón, Raimundo de Pablos, Rojas, Salvador Victoria, Sancha, Saura, Sempere, Venancio Blanco, Zarco, Zobel. Tolmo organiza, con un “cartel” de excepción un evento de categoría internacional. Son momentos de cierto “aperturismo” de la dictadura, de la economía, la industria, incluso podemos hablar del arte. Sin embargo, Alberto Sánchez se había exiliado a la URSS –dictadura comunista–, y en estos momentos, todo le que procedía del comunismo aun  era prohibido. Aun así la realidad es que la exposición se efectuó, no sin la ocurrencia de algún hecho para el anecdotario como la amenaza de bomba de un militar exaltado, por lo que el Gobierno Civil[10] tardó mucho en dar su autorización para el evento, y ello con la obligada escolta de la policía nacional.  Este panorama era la tónica nacional, y por tanto, los artistas que aportan sus obras para la exposición son conscientes del reto que supone para Tolmo. Esto no hace nada más que engrandecer la valía de Tolmo, y mostrar hasta qué punto están preparados e ilusionados por el arte en España.





[1] SÁNCHEZ-BEATO, Eduardo. Catálogo de la Exposición del Palacio de Cristal de Madrid en 1976.
[2] En 1971, Tolmo está compuesto por: Beato, Luís Pablo, Sanguino, Rojas, Raimundo de Pablos.
[3] Lucio Muñoz artista informalista estaba casado con Amalia Avia, pintora del panorama artístico español de la escuela madrileña. Nacida en Santa Cruz de la Zarza (Toledo)
[4] Rafael Canogar, expone cedido por la Galería Juana Mordó, ya que Rafael Canogar tenía la exclusiva expositiva en esta Galería.
[5]WORRINGER, W: Abstracción y Naturaleza. 1953. Worringer  define el naturalismo:“...cuando digo “naturalismo” aludo precisamente a todo lo contrario de la pura imitación de la naturaleza, sino el naturalismo como el acercamiento a lo orgánico y vitalmente verdadero, y no porque se hay querido representar un objeto natural apegándose fielmente a su corporeidad, no porque se haya querido dar la ilusión de lo viviente, sino por haberse despertado la sensibilidad para la belleza de la forma orgánica y vitalmente verdadera,   y por el deseo de satisfacer esta sensibilidad rectora de la voluntad artística absoluta. En el naturalismo se aspira a la dicha artística absoluta. En el naturalismo se aspira a la dicha que da lo orgánico-viviente, no a la de lo vitalmente verdadero...”.
[6] Homenaje a Alberto Sánchez. Catálogo de la exposición celebrada en la Galería Tolmo. 1974.
[7] ALBERTI, Rafael. Alberto Aqui, 1970. Idem. Pag. 11.
[8] PICASSO, Pablo. Palabras de Picasso sobre Alberto.  Idem. Pag. 13.
[9] LACASA, Luís. Alberto (1985-1962). .  Idem. Pag. 15.
[10] GARCÍA RODRIGUEZ, Julián (Jule). Entrevista con Jule. 23/12/2006: “...Cuando se realizó la exposición Homenaje a Alberto Sánchez, el Gobierno Civil les aconsejó cerrar la galería. Hubo una amenaza de bomba, (ten en cuenta que Alberto había vivido en Rusia y representaba ser un pintor comunista). Estuve en los pasillos del Gobierno varios días, y el día que nos concedieron el permiso, estuve toda la mañana esperando,  antes de que bajara con la autorización, desde el Gobierno Civil (Zocodover) a la galería, ya tenía a la escolta preparada, el Gobernador asignó una pareja de “grises” para el día de la inauguración...tuvimos que poner una reja en la entrada para proteger las obras y la galería...”.

 Beato "Confrontación gris"
Canogar
 Chillida "Acero"
Chirino "Lady"

Juana Francés "Pintura"
Montaña "Venus Electrónica"
Raimundo de Pablos " Paisaje urbano"
Venancio Blanco "Homenaje a la música contemporánea"
 Rojas "Telas con líneas rojas"











DECLARACIÓN DE INTENCIONES E INTRODUCCIÓN

 De izquierda a derecha: Sánchez-Beato/ Luis Pablo Gómez Vidales/ Jule/ Raimundo de Pablos/ Paco Rojas/ Villamor/ Fernando de Giles/ Cruz Marcos
Nace este blog después de 10 años investigación en arte contemporáneo, años que han estado marcados por la dualidad de la búsqueda en solitario mezclada con la labor de campo, que ha consistido fundamentalmente en acudir al estudio de numerosos artistas para conocer desde su perspectiva los planteamientos de su manifestación plástica. En todos estos años he llegado a la conclusión de que el arte es un desconocido ante el público, empezando por mí, y que es necesario que exista un fluir de compartir conocimientos entre los que emiten un mensaje y a los que va dirigido. No estoy de acuerdo en que el arte es privilegio de unos pocos y aquí me sale mi vena popular, por lo que pretendo que el arte esté al alcance de todos, por lo menos emocionalmente, ya que todos tenemos la capacidad de sentir y por tanto de empatizar con el artista. Con este blog pretendo difundir la evolución del arte contemporáneo a lo largo del siglo XX hasta llegar al arte actual.
Me planteo dos vías de desarrollo de este blog, que si soy capaz de hacer dos apartados irán en paralelo:
*La primera comenzar con las manifestaciones plástica desde el principio del siglo XX, con el objetivo de asimilar la evolución que el arte ha tenido hasta nuestros días, de ahí que el primer artículo que publiqué fue el de “La Exposición de Artistas Ibéricos”, primero de otros que nos irán presentando lo que se ha ido haciendo en España a lo largo del siglo XX
*Por otra parte también pretendo seguir el orden en el que fui asimilando mis conocimientos, es por ello que comienzo con el Grupo Tolmo, ya que ellos son los artífices de mi amor por el arte contemporáneo. Estudié este grupo porque trajeron a mi ciudad la modernidad en las artes visuales. En el año 2007 terminé y entregué mi tesina con un trabajo titulado: “Tolmo. Vanguardias del arte en Toledoel cual permanece desde hace nueve años encuadernado en la librería de mi casa y sin que haya sacado mayor provecho de él.
La tesina la realicé en un curso escolar muy intenso y pudo llevarse a cabo gracias a la colaboración de todos los miembros del Grupo Tolmo, de aquella experiencia solo guardo buenos recuerdos. Al día de hoy el grupo se ha disuelto, no sabría explicar muy bien el motivo que desencadenó este hecho y tampoco entra dentro de mis pretensiones. Lo que sí está en mi mano es publicar todos los conocimientos que tengo sobre este grupo.

En primer lugar el debido recuerdo a dos de sus integrantes que hoy ya no se encuentran entre nosotros: Aroldo y Fernando de Giles. El primero estuvo muy poco tiempo como integrante, pero de gran calado artístico; Giles por su parte, estuvo al pie del cañón todo el tiempo revitalizando y animando todas las actividades del mismo.
Abajo os dejo una dirección que os remite a la introducción del trabajo que realicé sobre el Grupo Tolmo 


https://drive.google.com/file/d/0BxPnCQ0dyqXoUERfR3p3VVNxT2s/view?usp=sharing

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